La región Pampa Central se consolida como un destino ideal para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y reconectar con la esencia argentina. Entre pueblos ferroviarios, reservas naturales y paisajes infinitos, el corredor turístico combina historia, producción local y naturaleza.
El territorio alberga dos de los principales atractivos de la provincia: la Reserva Provincial Parque Luro, emblema del caldenal y su fauna, y el Parque Nacional Lihué Calel, un santuario de biodiversidad con serranías y pinturas rupestres que resguarda un valioso patrimonio natural y cultural.
El recorrido inicia en Ataliva Roca, donde la cultura productiva se expresa en la Reserva “Inchi We” y en el histórico Almacén “El Gallego”. La localidad también se destaca por sus propuestas locales, como la fábrica de juguetes sustentables Manick y la producción artesanal de Rucalén.
A pocos kilómetros, Quehué se posiciona como referente del turismo cinegético internacional, con eventos como la Fiesta Provincial de la Caza Mayor y Menor y la Fiesta Criolla. Allí, se pueden visitar la Casa Sarasola, el Cristo del Caldenal y la herrería “Juan Villa”.
General Acha invita a recorrer su valioso casco histórico, con atractivos como la Iglesia La Inmaculada, el Centro Histórico Cultural y el Almacén “La Moderna”. La antigua estación ferroviaria, hoy museo, y la Reserva Laguna de Utracán completan la propuesta, junto a la bodega “Estilo 152”.
Naicó ofrece una experiencia singular como pueblo histórico, donde sus ruinas, el Cerro de la Virgen y el Puente Negro invitan a descubrir su pasado ferroviario.
En el centro del país, Puelches se presenta como base para explorar un entorno de lagunas y salitrales. Finalmente, Chacharramendi conserva la tradicional pulpería vinculada a Bairoletto, mientras que La Reforma y Cuchillo Co completan la propuesta con fiestas populares y sitios arqueológicos.















