La Cumbrecita es un pueblo peatonal de arquitectura centroeuropea enclavado en una reserva natural. La miscelánea que se produce en este rincón no es casual, ya que en 1996 se declaró como reserva natural y comenzó el proyecto de convertirla en pueblo peatonal.En la actualidad el visitante llega, deja su coche y se dedica a experimentar la tranquilidad de este pueblo que matiza pintorescas construcciones alpinas con la reserva natural.

Con unos mil habitantes, La Cumbrecita recibe más de 360 mil turistas al año, que pueden disfrutar de caminatas por la reserva, bosque y cascada; pesca de truchas con devolución, un circuito histórico revelador de un pasado con increíbles historias de pioneros que soñaron y construyeron este paraíso, además de la calidad de su gastronomía.










