La ciudad religiosa vivió tres jornadas a pura emoción, homenajeando a una de las actividades culinarias más arraigadas de traslasierra. Un homenaje a las familias pasteliteras que mantienen la tradición ancestral de generación en generación.
Al respecto, el municipio brocheriano volvió a poner en escena la edición 26 del Festival del Pastelitero. Una fiesta que pretende ser incluida en el podio del calendario festivalero provincial y Nacional. Cabe señalar que por el entorno pandémico el año pasado y en el mismo Predio Polideportivo Municipal, se llevó a cabo el evento en formato burbuja, con división de espacios, modalidad que recibió el elogio de todo el país por la logística sanitaria desplegada.

Dialogamos con el intendente Carlos Oviedo y Manuel Echegaray, secretario de Turismo de Villa Cura Brochero.
“El festival siempre tiene una carga emocional muy grande, arrancó con la presencia de nuestro Santo Cura Brochero que es el protector de todos nosotros los transerranos llevando una bandera de mas 16 metros representando a nuestro país, a los valores, a la familia, en especial a las pasteliteras que están muy contentas por la manera que han podido trabajar en esta temporada exitosa, tras vivir el proceso de pandemia y de los últimos contagios que tuvimos a principio de enero. Han podido vender muy bien y seguir manteniendo esta tradición. Es una producción familiar”, destacó Carlos Oviedo y citó un ejemplo que él mismo vivenció en una de las visita a los productores “Ver una abuelita de casi noventa años sentada armando pastelitos, es ver a la familia completa, unida, hijos, nietos, todos en un hogar unidos, trabajando. Este es un homenaje a ellos, a cada una de las familias pasteliteras brocherianas que fabrican para mi gusto, los mas ricos de traslarierra”.

En la tercera y última noche tuvo lugar la premiación a los mejores pastelitos, la develación de los ganadores de la Rifa del festival y un cierre a puro ritmo con la presencia del “Rey Pelusa” para ponerle el broche de oro.










