Luego de 26 años aportando educación y creatividad a los mas pequeños, cerró definitivamente el Museo Barrilete, ese espacio que comenzó en La Vieja Usina y luego trasladado a la Recta Martinolli. Sus puertas cerraron ni bien comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Al respecto, Sabina Villagra propietaria de Barrilete señaló “Es un momento muy triste. No hemos podido dar un paso más. Venimos desde marzo sin trabajar, como muchos, pero la característica especial de nuestro lugar hace que la perspectiva de nuestro trabajo se vea muy perjudicada. No podemos imaginar una actividad como la de Barrilete en la que los niños tocan, juegan y manipulan objetos en un contexto como el que estamos viviendo”.
La historia de Barrilete comenzó a escribirse en 1993, en la sala de máquinas de la Vieja Usina Térmica Mendoza de Córdoba capital, Argentina. Entre los pasadizos laberínticos de esas estructuras de hormigón abandonadas, que sostenían máquinas y motores inmensos en desuso, se forjaba el sueño de crear un museo interactivo para niños. Fue en esa sintonía que comenzaron las tareas de restauración que llevaron dos años.
Desde su gestación, el museo formó parte de un proyecto cultural más amplio, comandado por La Vieja Usina, una empresa que apoyó y llevó adelante todo tipo de manifestaciones artísticas en la nave principal del predio. Ambos emprendimientos estuvieron emplazados – durante 20 años – en la manzana céntrica ubicada entre Costanera, La Rioja, Mendoza y Coronel Olmedo.
Lamentablemente, a fines de abril de 2012, luego de haber revalorizado a esta usina abandonada, y de haber llevado adelante una gestión cultural de gran valor para los cordobeses, la concesión y explotación del lugar no fue renovada y el predio debió desalojarse.
VIENTOS DE CAMBIO

Desde el 1° de julio de 2012, el nuevo museo funcionó en la Recta Martinoli del barrio de Argüello, al norte de la ciudad. En este flamante edificio se continuó desarrollando el proyecto educativo.
Forjado bajo la influencia de experiencias similares en Venezuela y en México, Barrilete se estableció como un espacio único en Argentina, que combinó el aprendizaje y lo lúdico desde una perspectiva interactiva.
Cada juego, cada taller, cada muestra tuvo una historia para contar. Durante sus 22 años, la vida del museo fue muy fecunda. Barrilete fue adoptado por los cordobeses como parte del patrimonio cultural de la ciudad.










Siento mucho lo que ha sucedido con el Museo Barrilete, deberia tener una ayuda y no cerrar.Antes de bajar los brazos ver la forma de hallar una salida comercial-cultural.Son 25 años. Felicitaciones a todo el grupo dejo mis datos.mail sobidobyy2@gmail.com Carina Villafañe Batica.
Gracias Carina por participar, compartimos opinión, saludos cordiales.
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