El 2020 quedará marcado en la historia del turismo. Mas de noventa días de parate y un escenario incierto a futuro cercano.
En este marco, Córdoba por contar con pocos casos de contagios como tiene tiene Buenos Aires, lentamente va retomando algunas actividades comerciales desde el interior. Pero aún falta. Las agencias de turismo receptivo viven una cruda realidad. Para conocer en detalle la coyuntura dialogamos con Sergio Navarro, presidente de los Operadores Receptivos Córdoba y titular de Stylo viajes. Fiel a su identidad, frontal y sin filtros esto nos contó:
“El turismo receptivo hoy no se puede manejar solo con el mercado local, debe estar acompañado por la afluencia de clientes de otras provincias porque las empresas tienen un costo operativo muy alto para estar abiertos y trabajando, es la realidad. Así no nos conviene estar activos, con lo que eso significa, tenemos que tener abiertas las fronteras de Córdoba para hablar de un turismo interno argentino, con el turismo local solo podremos subsistir”.
Manejo de la contingencia en Córdoba
“Todos tienen buena voluntad, el sector privado pide ayuda al Gobierno, el Gobierno gestiona la ayuda pero qué pasa, por ejemplo, a una agencia de turismo que no tiene empleados, el Banco de Córdoba le otorga un crédito que puede llegar como máximo a $ 75.000. Yo me pregunto, alcanza?, con ese monto pagas un mes de alquiler, un par de gastos fijos y no te queda nada para re invertir; a eso sumale los negocios que vienen dos meses en caída. Ninguna ayuda va a prosperar sino se potencia una campaña de acción, de planificación para el futuro, qué se va a organizar mas allá de la ayuda económica que por cierto es importantísima, hablamos de protocolos de acciones pero aún no hay nada definido porque todos los días el escenario va cambiando, se van modificando las medidas. En este escenario hay que tratar de mantenerse, saber cuáles empresas van continuar prestando y garantizando los servicios”.
Planificar todo el turismo receptivo
“Córdoba es un mercado que tiene mucho movimiento, pero sus visitantes tienen características particulares. Si lo comparas con el que visita El Calafate, a Córdoba llegan en auto, recorren las sierras, pasean y contratan servicios particularmente. Al Calafate no cualquiera puede llegar manejando, si o sí el turista tiene que contratar servicios por medio de agencias de viajes.
Nosotros tenemos que trabajar en productos diferentes, hay que reinventarse, suena duro, sobre todo para los que tenemos estructuras de años, hay muchas cosas para hacer de nuevo. Mira el caso del Hotel en las Salinas de Córdoba, inaugurado hace menos de un año, es un producto nuevo para posicionarlo, no es fácil. Pero Córdoba tiene mucho por ofrecer, los ríos subterráneos de La Falda no tan difundidos. Los atractivos de la provincia van mucho mas allá de los tradicionales. hay que poner el ingenio, volver a sentarnos en un escritorio a planificar productos nuevos, innovadores y que no se vayan del costo del mercado.
A diferencia de muchos años atrás cuando hablar de turismo receptivo era como de algo que no servía, hoy está creciendo y las agencias de viajes lo ven como un gran negocio. Ya existen varios prestadores y esperamos que existan mas agencias receptivas en el país, es lo mejor que nos puede pasar, mayor cantidad de agencias vendiendo, promocionando nuestro destino, que todo el mundo hable de una Córdoba receptiva organizada, planificada y manejada por agencias de viajes, eso le falta a nuestra provincia”.
El futuro del turismo
“Es difícil responder sin afectar intereses. Por ejemplo, en España cuando se abrió el turismo, se planificó la ocupación de buses en un 50%, a los 15 días ya se ocupaban el 75% y en la actualidad los ómnibus se ocupan en un 100% con alguna separación, es decir lo planificado quedó sin efecto, será por inconducta o por lo económico?.
Esperemos que acá las medidas de seguridad se respeten, pero somos argentinos y cuando nos tocan el bolsillo reaccionamos, vamos a cuidar la seguridad durante el tiempo necesario pero también vamos a buscar la oferta mas económica.
Al principio los protocolos indicaban que nadie podía subir a un ómnibus, resulta que hoy están repatriando gente que vienen del extranjero en buses llenos con 50 personas.
Así todo, esto va producir un cambio, la gente va a estar atenta a los protocolos de bioseguraidad, nosotros ofreceremos productos que marquen la diferencia y la prestación del servicio, pero no creo que se produzca el “gran” cambio, cuando esto pase, cuando pase el miedo todo volverá a lo que habitualmente comercializábamos, es decir grupales e individuales con algo de seguridad”.









