Partió en vuelo final Don Fabián Ramallo, amante y protector de los cóndores y su hábitat. Fue uno de los impulsores del Parque Nacional Quebrada del Condorito.

Desde hacía 15 años, era el propietario del parador en el camino de las Altas Cumbres y estaba feliz en ésta cuarentena, pues afirmaba que había por esta situación había muchos más.
Conmovía la historia de los comienzos de Don Ramallo acerca de la protección de los cóndores, un cambio drástico de rumbos, de cazador a proteccionista y naturalista. Cientos de veces contó que un día al regresar luego de una salida de cacería, uno de sus hijos le preguntó por qué hacía eso, mientras miraba como una de las piezas perdía leche de una mama; fue el último día de cacería y el primero como naturalista y militante de cóndores, tarea que lo apasionó en éstos últimos 50 años.









