Con más de 50 municipios y una veintena de prestadores privados, la provincia cerró un positivo paso por la Feria Internacional de Turismo. Circuitos salineros, enoturismo, naturaleza, gastronomía y turismo rural estuvieron entre las propuestas destacadas.
A una semana del cierre de la Feria Internacional de Turismo de América Latina (FIT 2026), La Pampa realizó un balance positivo de su participación, que permitió mostrar en Buenos Aires una oferta turística cada vez más diversa y con fuerte presencia de sus localidades.
Más de 50 municipios y 20 representantes del sector privado formaron parte del espacio pampeano, donde destinos consolidados y emergentes presentaron sus atractivos, productos regionales y nuevas experiencias ante visitantes y profesionales del sector.
Uno de los ejes destacados fue la presentación de los siete circuitos salineros, una propuesta que vincula paisaje, producción e identidad e incorpora al mapa turístico sitios y comunidades hasta hace poco menos conocidos.

También tuvieron protagonismo el avistaje de aves, el turismo de naturaleza y el enoturismo, impulsado por el crecimiento de viñedos y bodegas. Recorrer establecimientos productivos, degustar vinos pampeanos y combinarlos con gastronomía regional amplía las alternativas para quienes buscan nuevas experiencias en el centro del país.

El secretario de Turismo de La Pampa, Saúl Echeveste, destacó que la provincia atraviesa una etapa de crecimiento como destino. “La Pampa tiene un patrimonio natural y cultural sumamente importante y estamos trabajando para potenciarlo día a día”, señaló, al definirla como un destino emergente que busca avanzar hacia su consolidación.

La participación también puso en primer plano referentes como la Reserva Provincial Parque Luro, el Parque Nacional Lihué Calel, el turismo rural y de estancia, la cultura menonita y una gastronomía donde la carne ocupa un lugar central.
A ellos se sumaron propuestas que sorprendieron al público, como las Salinas Grandes de Hidalgo, la Casa Museo Olga Orozco en Toay, el Parque Acuático de Winifreda, el balneario Ojo de Agua de Uriburu, las artesanías del oeste pampeano y el desarrollo vitivinícola sobre el río Colorado.
El paso por FIT dejó así la imagen de una La Pampa que amplía su mapa turístico, combinando naturaleza, patrimonio, producción, cultura y gastronomía, con sus pequeñas localidades como parte fundamental de esa identidad.
Para el público cordobés, Echeveste dejó una invitación concreta: “Si quieren probar buena carne, buen vino y conocer el interior de nuestra provincia, los invito a disfrutar de La Pampa original”.









