El 6 de febrero de 2027, Esquel será el mejor lugar del mundo para vivir uno de los eventos naturales más impactantes de la década: el eclipse solar anular. El fenómeno, que no volverá a repetirse en esta región hasta 2048, convertirá a la ciudad y su entorno en el epicentro del turismo astronómico internacional.
Durante la mañana y el mediodía, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol formando el esperado “anillo de fuego”, un espectáculo único que transformará el cielo patagónico y ofrecerá una experiencia inolvidable para viajeros, fotógrafos y amantes de la naturaleza.

La trayectoria del eclipse atraviesa de manera precisa a Esquel, Trevelin, la comunidad Nahuelpan y sectores del Área Natural Protegida Piedra Parada, lo que garantiza condiciones excepcionales de observación. A esto se suma la calidad de sus cielos, la baja contaminación y un entorno natural privilegiado.
Uno de los grandes diferenciales del destino es que el eclipse podrá disfrutarse sin grandes traslados: desde hospedajes, miradores urbanos y espacios naturales cercanos. Sitios como la Estación Nahuelpan, la Laguna La Zeta, la Ruta 259 y Piedra Parada se perfilan como escenarios ideales para vivir el evento, combinando naturaleza, identidad patagónica y experiencias auténticas.

Más allá del eclipse, Esquel invita a quedarse. Parque Nacional Los Alerces (Patrimonio Mundial UNESCO), lagos, ríos, viñedos australes, cabalgatas, canopy y el mítico Viejo Expreso Patagónico completan una propuesta turística integral.
El eclipse es la excusa perfecta: el viaje se transforma en una experiencia que conecta cielo, paisaje y emoción en uno de los rincones más fascinantes de la Patagonia.
Esquel ya se prepara para recibir al mundo.









