Con una convocatoria multitudinaria y un clima de pura celebración, se desarrollaron las dos noches de la edición 2026 de los Carnavales Caroyenses, la fiesta más antigua e inclusiva del calendario local. La propuesta volvió a consolidarse como un atractivo turístico que reunió a familias, vecinos y visitantes en un entorno festivo y seguro.

La Plaza Nicolás Avellaneda se vio colmada durante ambas jornadas, con un amplio patio gastronómico y cientos de niños disfrutando del tradicional juego con espuma. Se estima que alrededor de 15 mil personas participaron de los corsos, reafirmando el crecimiento sostenido del evento.
El desfile contó con 12 comparsas (en su mayoría locales) y marcó el debut de la Escuela de Carnaval, cuyos talleres de máscaras y percusión se desarrollaron desde enero en el Parque de Guyón. También se sumaron dos destacados disfraces grupales y once individuales, todos reconocidos por su creatividad y dedicación.
Además de su impacto cultural y recreativo, los Carnavales generaron un importante movimiento económico para escuelas, clubes y grupos culturales de la ciudad, que ofrecieron espuma, bebidas y propuestas gastronómicas durante ambas noches, fortaleciendo así el espíritu comunitario que distingue a esta tradicional celebración.












